Entrevista a Roberto Morales Manzanares. Músico Experimental y Catedrático.

La siguiente entrevista fue realizada durante el Primer Festival Sonosíntesis en León Guanajuato en 2015 donde Roberto Morales participó con varias de sus obras acústico escultóricas, así como la presentación de un concierto y una mesa redonda. Aquí nos habla sobre su investigación en arte interactivo, también toca temas como el uso de nuevas tecnologías, arte digital y la música electrónica. 

-¿De dónde proviene esta línea de arte que tu manejas y de dónde surge tu inspiración?

Roberto Morales Manzanares: Hacer música experimental o experimentar con cosas te da mucho más rédito desde mi punto de vista, primero te motiva en la investigación para entrar en otras disciplinas. Te motiva a explorar nuevas críticas. Te ayuda a no repetirte por que a veces cuando uno tiene éxito con una obra, uno ya se sabe la fórmula, y creo que eso como artista te puede hacer ir hacia atrás en lugar de ir adelante; entonces si ya diste con algo lo importante es dar con algo nuevo después de eso, tener esa capacidad de exploración, de poder de repente renovarte en tu propia estética, en tu propia idea.

Mi formación ha sido bastante ecléctica y he compartido ese eclecticismo también con la gente que se acerca a mi, estudiantes o gente que de alguna manera quiere estudiar conmigo composición (lo llamaría composición en general); mi formación comenzó como músico folclórico, toco sonidos mexicanos, sones Huastecos, Jarochos, Istmeños, básicamente.

Esa es la parte fuerte; toco el arpa, flauta, piano; después hice la formación de pianista concertista, flautista concertista y composición. Paralelamente tenía un grupo experimental que ahora va a renacer que es Alacrán del Cántaro, con el cual experimentábamos con pintores en vivo. con bailarines en vivo, todo era en tiempo real, pues en esa época usábamos sintetizadores analógicos como el ARP 2600 y Korg 3100 por decir algo. Usábamos bajo eléctrico, percusiones y también usábamos instrumentos folclóricos; por ejemplo una pieza que tengo con Arpa Chamula que se llama Nahual II que es música electroacústica, básicamente soporte fijo y el arpa con algo de procesamiento en vivo; esa pieza se hizo en el 92 y entonces no había la capacidad de las computadoras que existen hoy en día.

A partir de ahí ya había este incentivo de utilizar la electrónica ya sea análoga o digital como una herramienta igual, con la misma relevancia por ejemplo de una guitarra o una flauta o un piano, finalmente creo que la curiosidad por el sonido del hombre viene desde siempre, la diversidad que hay de música, de instrumentos acústicos, la electrónica simplemente es un instrumento más como el piano.

Nos da la oportunidad de moldear el sonido de diferentes formas con un costo relativamente más corto que volver a rediseñar un chelo, o rediseñar una guitarra; nos da la oportunidad, por un lado de conocer con mayor profundidad la acústica del sonido, como se comporta y la posibilidad de imaginar, de utilizar modelos físicos o matemáticos para generar nuevas alternativas de sonido o distorsionar el cómo funciona un instrumento de cuerda, un instrumento de viento y a partir de ahí generar nuevas alternativas de los instrumentos, combinar diferentes tipos de generadores de onda y pues divertirse como locos.

– ¿Qué prejuicios existen hacia el uso de la tecnología en la música experimental?

R: Esa es una pregunta muy común creo, el prejuicio nace primero de la ignorancia, no de otra cosa, generalmente cuando desconocemos algo viene un rechazo natural,  “no pues es mucho ruido, no lo entiendo, no sé como lo hacen” entonces como no sé como lo hacen, entra uno en una situación como de conflicto, en lugar de tal vez aceptar que así es esto y punto.

Además por otro lado, la música electrónica nos permea por todos lados, si vemos películas, obras de teatro, contemporáneas y demás. Siempre hay elementos electrónicos. De hecho simplemente amplificar una pieza acústica llamese bajo o lo que tu quieras en un disco, estás haciendo música electrónica; en realidad no tienes a los instrumentistas en vivo pues te sale muy caro.

Entonces es un medio completamente contemporáneo, lo vemos en los dj´s contemporáneos pues hacen música electrónica, básicamente hacen feedback, pasan bajas, pasan altas con resonancia, y listo eso es, como va subiendo, como van ampliando el espectro sin ampliar el volumen, simplemente voy abriendo un filtro y pasa altas y ya está.

– ¿Ustedes como investigadores en el arte digital, que tienen acceso a estas tecnologías e incluso la modifican, están llegando una independencia tecnológica?

R: En mis tiempos, los 70’s y 80’s la música experimental si la podías hacer en los teatros, yo me acuerdo que teníamos conciertos seguidos en el DIF, en la casa de la cultura de la UAM, llenábamos los teatros. Ahora creo que el arte contemporáneo se están yendo a las galerías. Yo no sé si por esta cuestión de las instalaciones o digamos los artistas plásticos o visuales están tomando el sonido o se esta abriendo un foro interesante más en galerías o en espacios pequeños que en foros que usualmente se usaban también para hacer música experimental.

No sé bien a que se debe este fenómeno, pero si es algo que esta pasando es algo que se está volviendo un nicho exclusivo, un grupo determinado de redes sociales muy específicas, y además no creo que solo esté pasando en la música electrónica sino también con cierto tipo de dj´s que se van a cierto grupo, y otro grupo de dj´s va  a otro.

Empieza a haber como una diversidad tremenda (como en la música de concierto) lo que si veo es que a veces existe digamos una campaña anti-música electrónica sobre todo colegas que hacen música exclusivamente acústica, que no le ven sentido, que no la entienden, pero al no entenderla es simplemente privarse o auto limitarse en temas de conocimiento, una ventaja que brinda la tecnología es que nos da la oportunidad de colaborar con otros disciplinas, llámese artes visuales, matemáticas, física, biología, astronomía, cualquier cosa entonces eso crea un espectro muy interesante de conocimiento y nos da la oportunidad de seguir estudiando, y no quedarse en lo que ya aprendí, si no de ser eternos estudiantes, maestros y estudiantes al mismo tiempo, eso nos mantiene jóvenes, nos mantiene vigorosos con muchas ganas de hacer cosas y creo que es lo que estamos viendo ahorita.

Por ejemplo con este festival estoy super contento, obviamente conozco a todo el medio pero me da mucho gusto ver como están evolucionando todos estos compositores a quienes les inculqué esta idea de entrar en esta parte experimental, estoy realmente contento y creo que la escena va prendiendo y va agarrando forma.

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– En este momento ¿qué estas haciendo con medios interactivos y hacia donde lo estás llevando?

R: Ahora estoy tratando de tocar con robots y con agentes que sean afectivos, aquello que sea lo mas orgánico posible. Sea natural, ya que hay mucho control; las máquinas ya son muy rápidas, lo comentábamos en la platica del concierto, no seré el más chido pero si el más contento del mundo, en el plan de que al tener ya tanto control ya puedes pensar en una cuestión mas orgánica, lo que pasa con un instrumento como la flauta puedes usar tu mente y amplificarlo, tener esa gama acústica de una manera orgánica en tiempo real.

Por otro lado me estoy involucrando en modelos compositivos que impacten de alguna manera a nuestras sentidos, es lo que estoy explorando, que las máquinas reaccionen, toco esto y que ellas reaccionen. Que haya esa interacción orgánica. Ahorita me estoy clavando en esa línea.

– ¿Podrías considerar a las máquinas como una extensión del ser humano?

R: Creo que apenas comienza, el que empezó con esta idea de guardar las memorias humanas fué Ray Kurzweil, guardar las memorias de su padre y que tenga una relación interactiva directa con la computadora, todavía eso es relativo finalmente creo que la cuestión de neurociencia y psicología sigue todavía en pañales, no hay una percepción absoluta no hay realmente patrón, ni los budistas ni nadie tiene la verdad de que es lo que esta pasando, a cada uno de nosotros, cada uno de nosotros tiene una percepción muy diferente.

Interactuamos pero finalmente lo que yo diga; tu vas a tener una semántica, y a lo mejor yo tengo otra semántica a la hora de lo que estoy diciendo y ni siquiera me estoy dando cuenta, estoy tratando de hablar lo mas claro posible, pero finalmente hay varios vectores que interfieren o que hace que tu deduzcas una cosa u otra, por ejemplo, algo que pasa mucho es “ese comentario lo sentí agresivo”, y puede ser una cuestión de apreciación de tu día, que fue lo que te hizo detonarlo como un comentario o como una broma pesada mientras que otros dijeron a mi me pareció una muy buena puntada.

Mas bien estoy trabajando de una manera, con evidencias o tipos de secuencias que causan algún tipo de cosas, algo que me motivó mucho cuando hizo la opera Dunaxhii: Una memoria decapitada, ésta la estrené en Oaxaca el 28 y 29 de Noviembre, ahí me di cuenta a la hora que estaba orquestando y que estaba trabajando con modelos algorítmicos, que realmente si podías generar diferentes tipos de sensaciones, alrededor de esto, entonces dije, es el momento de llevarlo de una manera mas interactiva. Por ahí va mi línea.

– Código abierto ¿Utilizas alguno?

R: Si claro, son muy flexibles; uso Super Collider y hay otros más efectivos, he trabajado mucho en MAX MSP, en Estados Unidos trabajé muchísimo con ésta tecnología durante 5 o 6 años, pero ¿por qué me fui con Super Collider? Por un lado cuando empecé con la programación y con el código comencé con un sistema que ahorita es como si fuera Esperanto, que es PROLOG el cual todavía uso, aun tengo programas y hago interacción con ellos, tengo un robot muy bonito en PROLOG del cual estoy muy contento, por ejemplo si entran al Sound Cloud: Alacrán del Cántaro ahí pueden ver varias piezas, hay una de piano donde estoy interactuando con un robot; yo le mando notas y el me responde con otras notas, en fin hay cosas muy suaves ahí empecé con esto. Pero ahorita lo quiero refinar un poco más.

Pero si, claro que estoy en favor del código abierto, por varias razones, una compañía se limita a 5 programadores crean un foro y son éstos 5 ó 10 programadores los que mantienen el sistema. Y el código abierto es una comunidad, entonces la ventaja de una comunidad es que es completamente democrático, es un foro donde todos nos ayudamos y hacemos del software una cuestión muy interesante.

Ahora Super Collider nació muy bien, creo que es la que tiene la mejor máquina de síntesis a la fecha, le ha metido mano mucha gente pero no sabemos cuánto dure, hasta el momento es un programa interesante, su base de programación es SmallTalk que se parece mucho a PROLOG, entonces en ese sentido me ha resultado bastante cómodo y en términos de estrategia también, es muy diferente a MAX MSP pero funciona muy bien. Yo soy muy amigo de Miller Puckette; y desde que publicó Pure Data, se aventó una plataforma también muy sólida, ha evolucionado de una manera muy interesante también. Creo que estamos más bien jugando con el sonido para crear lenguajes propios. Es una cosa interesante en conceptos, estamos viendo lenguajes completamente distintos, hay una diversidad total, eso es.

– ¿Qué le dirías a las próximas generaciones de artistas que vienen atrás de ti?

R: No se, en mi caso personal mi hijo tiene 24 años y trae otra línea, me sorprende la capacidad que tienen para encontrar cosas, una apertura brutal en ese sentido. Creo que hay una disposición no solo en redes sociales si no una cultura del manejo de internet que te modifica los gustos, te modifica tus intereses. Ahora es más difícil tener movimientos tipo zapatistas o como cuando llegaron refugiados políticos de sudamérica por los golpes de estado, vamos, no hay esa cosa como de masas, congresos gigantes, creo que ahora es diferente, entonces no se como vengan las nuevas generaciones, lo que podemos hacer es compartir; lo que ya tenemos de manera más honesta y de ahí que evolucionen.

Roberto Morales Manzanares. Músico y compositor con formación académica en creación musical, piano y en flauta. Entre 1981 y 1984 crea el taller interdisciplinario de música, pintura, poesía y danza, en donde nace el grupo Alacrán del Cántaro. Es fundador del Festival Internacional el Callejón del Ruido. Crea el Laboratorio de Informática Musical en la Universidad de Guanajuato entre 1992 y 1993. Doctor en música en la Universidad de California Berkeley. En 2011 dirige la Bienal de Arte Electrónico Transitio MX. Es profesor en la Universidad de Guanajuato y tutor del Programa de Maestría y Doctorado en Música de la UNAM. Entre sus obras figuran Cenzontle (2004), Nahual II (1990) para arpa chamula y autómatas finitos, Flauta de Serpientes (2013) para flautas prehispánicas y computadora en vivo, Agua derramada (1993), para sintetizadores análogos, Play Day (2012) y Dunaxhii (2014) la primera ópera escrita en Zapoteco para orquesta de cámara y medios interactivos.

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